Las estrategias comerciales utilizadas por las entidades que comercializan tarjetas revolving son variadas y están diseñadas para persuadir a los clientes a contratar este tipo de tarjetas de crédito.
A continuación, te presentamos algunas de las técnicas más comunes que emplean, las cuales han demostrado generar resultados favorables. Sin embargo, es importante tener en cuenta que estas estrategias se aprovechan del desconocimiento de los usuarios y su situación económica vulnerable.
Una de las estrategias empleadas consiste en utilizar las tarjetas revolving como una forma de bonificación para la hipoteca. Muchas hipotecas ofrecen dos modalidades: bonificada y sin bonificar. La modalidad bonificada proporciona reducciones en el tipo de interés a cambio de contratar ciertos servicios adicionales o domiciliar la nómina. En algunos casos, la contratación de una tarjeta revolving se convierte en un incentivo adicional para reducir el diferencial hipotecario.
Otra práctica que se ha vuelto bastante común, aunque poco transparente, es el envío de tarjetas revolving por correo postal. Estas tarjetas llegan junto con una explicación de sus supuestas ventajas, animando al usuario a utilizarlas. Al hacerlo, la empresa asume que el cliente ha aceptado todas las condiciones, lo cual va en contra de lo establecido por la Ley de Crédito al Consumo. Es recomendable denunciar esta práctica injusta desde la perspectiva de los consumidores.
En el ámbito de los supermercados y las grandes superficies, las tarjetas revolving de Carrefour y Alcampo, conocidas como Carrefour Pass y Alcampo Oney, son dos de las más populares. Estas tarjetas se promocionan estratégicamente en las tiendas, especialmente en la entrada y en el área de electrodomésticos, para tentar fácilmente a los clientes a contratarlas. A cambio, se ofrecen facilidades de financiación para las compras realizadas, pero detrás de ellas se ocultan intereses muy altos difíciles de asumir para los usuarios. Otras empresas que también recurren a esta técnica son las agencias de viajes.
Las tarjetas revolving a cambio de descuentos en establecimientos constituyen otra técnica utilizada. Un ejemplo paradigmático de esto son las gasolineras, que ofrecen descuentos atractivos al repostar combustible con la tarjeta. De esta manera, consiguen que los clientes contraten inadvertidamente una tarjeta revolving que, además de no ofrecer descuentos en otras compras, implica la obligación de pagar intereses elevados cada vez que se utiliza. Esta práctica evidencia cómo, al buscar una pequeña ventaja, los clientes terminan asumiendo un perjuicio económico mucho mayor.
Es importante tener en cuenta que incluso tu propio banco puede ofrecerte tarjetas revolving. Al acceder a tu cuenta en línea, es posible que te ofrezcan un atractivo crédito que podrás gastar en lo que desees. Sin embargo, ten cuidado, ya que aceptarlo podría implicar activar la peligrosa modalidad de revolving.
Por último, encontramos las tarjetas que permiten varias modalidades de pago, incluyendo la opción de saldar la deuda completa al final del mes sin generar intereses. Sin embargo, en algunos casos, se pueden aplicar intereses, lo cual indica que se trata de una modalidad revolving encubierta.
¿Quién comercializa las tarjetas revolving?
Las entidades más comunes que comercializan tarjetas revolving son las siguientes:
- Bancos y entidades financieras
- Supermercados y tiendas minoristas
- Gasolineras
- Empresas de servicios y proveedores: Algunas empresas de servicios, como las compañías de gas y electricidad.
- Sitios web y plataformas en línea.
Es importante tener en cuenta que antes de adquirir una tarjeta revolving, es fundamental investigar y comparar las diferentes opciones disponibles. Lee detenidamente los términos y condiciones, las tasas de interés, las comisiones y cualquier otro detalle relevante. Asegúrate de entender plenamente cómo funciona la tarjeta y cómo afectará tus finanzas personales antes de tomar una decisión.





